Romper las cadenas del metro...

El verso libre encuentra sus orígenes en la literatura sagrada. En un inicio, el poeta intentó liberarse de las ataduras de la rima a través del verso blanco. Sin embargo, no es posible encerrar la esencia creadora de la poesía en la métrica. Los traductores del Renacimiento dieron cuenta de ello, al traducir los textos bíblicos, demostraron que la fuerza poética se mantenía viva aun cuando se prescindia del metro y de la rima.
Orígenes del verso libre
El verdadero punto de inflexión de la era moderna ocurrió en Estados Unidos con Walt Whitman y su obra Hojas de hierba (1855).
Whitman rompió con las estructuras rígidas heredadas de Europa para crear un verso expansivo, democrático y fluvial. Su ritmo no lo marcaba el metrónomo de los acentos, sino el fluir de la respiración y las enumeraciones caóticas. Fue el primer gran corpus de verso libre en la literatura occidental.
El término vers libre se acuñó formalmente en Francia a finales del siglo XIX gracias a poetas simbolistas como Gustave Kahn y Jules Laforgue. Ellos buscaban que la forma del poema se adaptara perfectamente a la psicología del autor, y no al revés.
A principios del siglo XX, el verso libre se convirtió en la ley de las vanguardias literarias:
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El Imagismo anglosajón: Ezra Pound y T.S. Eliot decretaron que el poeta debía componer siguiendo la secuencia de la frase musical, no la del metrónomo.
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El Modernismo hispanoamericano: Aunque empezó muy apegado a la música del endecasílabo y el alejandrino, poetas como Leopoldo Lugones y más tarde los vanguardistas de los años 20 (como Vicente Huidobro o César Vallejo) lo adoptaron como el vehículo definitivo de la modernidad.
El verso libre en la poesía mexicana
Los Contemporáneos
Xavier Villaurrutia
Gilberto Owen
Salvador Novo
Jaime Torres Bodet
Poesía actual
Mónica Neppote utiliza el verso libre para explorar la memoria y la pérdida desde una cotidianidad desarmante:
El árbol tiene la medida de tus ojos
que miran la distancia.
Un nudo en la madera
es un ojo ciego o una memoria
que resiste.
El viento pasa y hace un ruido de faldas,
de hojas que caen y se vuelven polvo,
el mismo polvo que limpiamos por las mañanas
de la mesa del comedor.

México ha tenido una relación brillante con el verso libre, transitando desde la experimentación vanguardista hasta la crudeza y diversidad del siglo XXI. Los miembros del grupo Los Contemporáneos (años 20 y 30) dominaron el verso libre con una elegancia matemática. Xavier Villaurrutia lo utilizó para explorar los terrenos del sueño, la noche y la muerte.
En el siglo XXI, el verso libre mexicano se ha vuelto más fragmentario, conversacional y visual, fusionándose a veces con la prosa poética o la crítica social.
Gilberto Owen

Es ya el cielo
Es ya el cielo. O la noche. O el mar que me reclama
con la voz de mis ríos aún temblando en su trueno,
sus mármoles yacentes hechos carne en la arena,
y el hombre de la luna con la foca del circo,
y vicios de mejillas pintadas en los puertos,
y el horizonte tierno, siempre niño y eterno.
Si he de vivir, que sea sin timón y en delirio.